Que te lo lleves, hombre
Lo que quieren, básicamente, es que la gente se lleve los discos. Y de forma tajante. A la izquierda, la promoción en el Carrefour de Valladolid. A la derecha, en un Carrefour de Alicante. Armando Manzanero, de profesión sus boleros, lo cantaba con el acento cambiado, “llevátela”, suplicaba, “si al fin y al cabo ella piensa mucho en ti, por la forma en que te mira comprendí que olvidó todas las cosas que le di”. Y volvía: “sevátela“, siseaba y susurraba acongojado. Los del hiper de Valladolid, quizás torturados por Manzanero en el hilo musical, nunca se sabe, fueron a poner el cartel y dudaron. ¿Dónde ponemos el acento? Pues en la segunda ‘e’, claro, que al fin y al cabo es imperativo. Que te lo lleves, hombre.
